sábado, 26 de marzo de 2016

8 versos del Dalai Lama para controlar nuestra mente

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8 versos del Dalai Lama para controlar nuestra mente

Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”
Santiago Ramón y Cajal





El Dalai Lama Langri Tangpa (1054-1123) escribió hace más de 800 años Los Ocho Versos para Adiestrar la Mente (Loyong Tsik Guiema). Con sus palabras, nos ofrece medios para neutralizar nuestros comportamientos y pensamientos negativos, los cuales nos llevan a experimentar dolor y sufrimiento.
A continuación os presentamos ocho versos que tienen cuyo propósito es hacernos gozar al máximo de nuestra salud emocional y física.

Verso 1

Pensando en que todos los seres sentientes 
son aún más valiosos que la joya que colma los deseos, 
con el fin de alcanzar el supremo propósito, 
pueda yo siempre considerarles preciosos.







Todos los seres son valiosos, por encima de cualquier interés, sentimiento o realidad. Cultivar el amor y la compasión hacia el mundo nos garantiza la paz interior, emociones sanas y amor hacia la naturaleza.

Verso 2

Dondequiera que vaya, con quien quiera que esté, 
pueda yo sentirme inferior a los demás y, 
desde lo más hondo de mi corazón, 
considerarles a todos sumamente preciosos. 







Tenemos que desarrollar nuestra capacidad de ser empáticos y altruistas con nuestro entorno. La clave está en trabajar nuestro yo, superando las malas actitudes cuando perdemos algo. Todo en la vida es enseñanza.

Verso 3

Que sea yo capaz de examinar mi mente en todas las acciones, 
y en el momento en que aparezca un estado negativo, 
ya que nos pone en peligro a mí mismo y a los demás, 










Ser conscientes de nosotros mismos y conocernos profundamente nos permite disolver sentimientos apasionados o actos turbulentos. Lo que más debemos trabajar es la ira, base de la cual es el miedo.Esta, sin duda, es la emoción más peligrosa y destructora. Debemos trabajar duramente en nuestra capacidad para controlarla.



Verso 4
Cuando vea a seres de disposición negativa 
o a los que están oprimidos por la negatividad o el dolor, 
pueda yo considerarlos tan preciosos como un tesoro hallado, 
pues son difíciles de encontrar.





Al igual que podemos aprender de las emociones negativas que nosotros desarrollamos, podemos aprender y apreciar a las personas que están invadidas por esos sentimientos. Observar a las personas irascibles es una gran manera de poner a prueba nuestra evolución emocional.
florrr

Verso 5

Cuando otros, impulsados por los celos, 
me injurian y tratan de otros modos injustos, 
pueda yo aceptar la derrota sobre mí, 
y ofrecer la victoria a los demás.







Cada uno de nosotros domina sus silencios y sus palabras. Nuestra autoestima está más allá de los agravios que muevan los celos y la envidia. Además, la capacidad de perdón nos ayuda a subir un peldaño más en nuestra madurez emocional.

Verso 6

Cuando una persona a quien he ayudado, 
o en quien he depositado todas mis esperanzas 
me daña muy injustamente, 
pueda yo verla como a un amigo sagrado.







Nuestra paciencia se pone a prueba cuando un amigo no sabe valorar bien lo que les hemos podido ofrecer. La naturaleza humana es así y nosotros mejor que nadie podemos comprenderlo.

Verso 7

En resumen, que pueda yo ofrecer, directa e indirectamente, 
toda alegría y beneficio a todos los seres, 
y que sea capaz de tomar secretamente sobre mí todo su dolor y sufrimiento.






Dar lo mejor de nosotros y compartir nuestras mejores cualidades con los que nos rodean ayudará a que comprendamos el estado mental y la virtud de los demás.

Verso 8

Que no se vean mancillados por los conceptos 
de los ocho intereses mundanos 
y, conscientes de que todas las cosas son ilusorias, 
que puedan ellos, sin aferramiento, verse libres de las ataduras.






Lo que nos sucede es, generalmente, efímero y fugaz. Por eso, ser conscientes del carácter ilusorio de los intereses humanos nos ayudará a deshacernos de las cosas que nos rodean, dejando de aferrarnos a lo que merma nuestro interior.

Zentangle, el dibujo que nos ayuda a meditar

Zentangle de perro en color


Zentangle, el dibujo que nos ayuda a meditar

El Zentangle es un método de dibujo que utiliza de manera repetitiva todas las formas geométricas y curvilíneas. El objetivo es fomentar la calma y la meditación a través del trazo de patrones estructurados que conforman bellas imágenes. Su técnica es fácil de aprender, además de relajante y divertida.






Sus creadores, Maria Thomas y Rick Roberts, afirman que casi cualquier persona puede conseguir realizar bonitas imágenes. Su objetivo principal es aumentar la concentración y la creatividad, así como proporcionar una gran sensación de bienestar a través de la satisfacción artística.
Se parte de la premisa de que descuidamos una parte fundamental de nuestro ser al olvidar la importancia de cultivar el arte como forma de vida. Así, se plantea que la exploración del método Zentangle y su puesta en práctica sea una manera de “liberarnos”.



Lo que debes saber sobre el método Zentangle
Según sus autores, el método es sencillo de entender y fácil de disfrutar incluso si uno no está convencido de que no es para nada hábil con el lápiz y las pinturas. Comprender el método y crear una pieza de arte Zentangle es como aprender el secreto que está detrás de un truco de magia.
Cada línea que se realiza se produce de manera consciente y meditada, como si de pensamientos, palabras o hechos se tratara. Es decir, le “ponemos trazo” a aquello que toma relevancia en nuestra vida.




No importa cómo se vea, se trata de conectar nuestra mente con nuestra mano y el papel. Esto permite nuevos pensamientos y nuestras perspectivas, lo que nos ayuda a fluir y a centrarnos en el presente. Por eso no se permite la goma de borrar, porque estaríamos borrándonos a nosotros mismos.
Zentangle coloreado

O sea, no saber qué va a resultar es algo que se plantea de manera intencional, siendo esto tanto una libertad como un desafío. El hecho de que no haya solución predeterminada como en otros pasatiempos puede resultar irritante al principio (hemos sido educados para buscar soluciones perfectas). Veamos por puntos lo que necesitamos:
  • Cada prototipo de azulejo o recuadro Zentangle es de 8,89 cm de lado. Vale cualquier tipo de papel texturizado que no tenga patrones. Preferiblemente debe ser blanco y de las extensiones indicadas.
  • Debe comenzarse por el dibujo de un hilo y proseguir enredando de manera repetitiva el patrón que estamos creando.
  • Está diseñado para completarse en una sola sesión que puede finalizar en 15 minutos o en el tiempo que se desee. Así, la sensación de logro y satisfacción puede ser obtenida de manera rápida para quienes no disponen de mucho tiempo.
  • La ceremonia que rodea la realización de nuestros patrones Zentangle necesita recrear un entorno personal, íntimo y único. Fundir nuestras sensaciones con la textura de las baldosas de papel Zentangle nos hará sentirnos maravillosamente relajados y conectados.

Lo que el Zentangle nos aporta

Hemos hablado en otras ocasiones de los beneficios emocionales y cognitivos que obtenemos al colorear mandalas y otros patrones. Sin embargo, el Zentangle va un paso más allá, pues fomenta la creación de patrones haciéndonos ver que también nosotros podemos generar bellas ilustraciones.

Así, alejándonos de la conciencia del espacio-tiempo, la creación de Zentangle:
  • Nos relaja profundamente.
  • Nos ayuda a liberarnos del insomnio si los hacemos antes de acostarnos.
  • Fomenta que valoremos más nuestras capacidades.
  • Nos une a una comunidad de apoyo y divertimento (hay varias páginas y grupos por la red).
  • Alimenta y desarrolla nuestras capacidades creativas.
  • Ejercita nuestro cerebro y nuestra mente.

Zentangle de colores

Características del método Zentangle















No es de extrañar que el arte y la creación nos ayuden a reconectar con nosotros mismos, pues es una faceta que habitualmente dejamos de lado y que nos permite liberarnos de nuestro habitual encasillamiento de tareas y actividades.
El Zentangle nos ayuda a establecer  interiormente un lenguaje no verbal de patrones y proporciones que abre la puerta a nuevas percepciones que habitualmente están bloqueadas. Así, como la técnica de los mandalas, este método es una forma de “meditación moderna”.
Entrecomillamos “meditación moderna” porque Jung ya usaba estos protocolos geométricos y arquetípicos como instrumento de terapéutico. Asimismo, el hecho de que el resultado no sea premeditado nos ayuda a plantearnos la vida como un arcoíris de colores y no tanto como blanco o negro.

5 ladrones de nuestra energía según el Dalai Lama

Mujer con el cabello azul

5 ladrones de nuestra energía según el Dalai Lama



Los seres humanos somos y estamos constituidos por energía, la cual nos permite alcanzar aquello que deseamos y superarnos cada día de nuestra existencia mejorando nuestro ser interior. Para ello, es esencial cuidar nuestro estado de energía renovándolo cada día y potenciar así cada uno de nuestros talentos innatos. Ser entonces la mejor versión de nosotros mismos para los que queremos y la humanidad.
Sabiendo ya el poder que tiene en nosotros la energía y la fuerza de la que nos dota para construir nuestro propio crecimiento personalel Dalai Lama define 5 ladrones de la energía para conseguir el cuidado y buen estado nuestras energías, evitando aquellas experiencias que no nos permitan aprovecharlas al máximo.
“Se dice que nuestro enemigo es nuestro mejor maestro. Al estar con un maestro, podemos aprender la importancia de la paciencia, el control y la tolerancia, pero no tenemos oportunidad real de practicarla. La verdadera práctica surge al encontrarnos con un enemigo.”
-Dalai Lama-

Dalai-Lama

Acepta el momento presente



Vivimos en una era donde prevalece el futuro y el mañana sobre el momento, el aquí y el ahora.Pasamos por alto el poder del presente, el disfrutar el instante actual que vivimos y nos perdemos en planes futuros que no nos permiten valorar lo que ya tenemos. Este estado nos lleva a no aceptar situaciones que se nos presentan en nuestro día a día de connotación negativa ya que no tenemos el poder de hacer nuestro que no podemos cambiar todo.
Aceptar, por ello, es la tarea que debemos comenzar a practicar como mantraCuando aceptamos que no podemos modificar algo, nos encontramos ante la posibilidad de cambiar el plan y ser mucho más abiertos a nuevas oportunidades. “Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar”.

Toma descanso y lleva a cabo pequeños pasos



El día a día está constituido por tiempo, al igual que la naturaleza. Esa es la auténtica belleza de nuestra plenitud interior, aceptar el tiempo pero no volvernos esclavos del mismos. Ya sabemos que existen infinidad de ritmos diferentes a la hora de seguir el tiempo y cada uno de nosotros somos más propensos a unos u otros. “Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad”.
Para ello, es esencial saber cuándo parar y cuándo actuar en el momento apropiado. Si no lo llevamos a cabo, dejamos de valorar nuestro ser, nuestra esencia como ser humano y perdemos el amor por nosotros mismos.
Damos paso así a estados de ansiedad, tristeza y depresión que nos bloquean y no nos permiten ser nuestra mejor versión. Hazte con unos consejos básicos para superar con éxito dichos estados emocionales, comprendiendo siempre su origen:

Rodéate de las personas adecuadas con amor



Cuando hablamos de las personas adecuadas nos estamos refiriendo a aquellas que forman parte de tu ser, que te aman con sinceridad, compromiso y no te exigen nada a cambio. Personas que son generosas por un gran motivo: el amor.
Personas que nos hacen sentir aún más vivos y libres por ser nosotros mismos. “Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un bote para echar su basura, procura que no sea en tu mente”.

Cuida tu salud



La salud es el pilar base que nos indica si estamos gestionando adecuadamente nuestra existencia. Es el termómetro, porque nuestra vida emocional tiene mucho de biológico y también se expresa a través de nuestras constantes vitales.
Cuando hablamos de energía hablamos de cuerpo, por tanto es fundamental dotarle de descanso, buena alimentación y tiempo para meditar“Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos”.
niña con mariposas en el rostro

Haz tuyo el hábito de perdonar



Aprender a perdonar nos permite liberarnos del pasado y continuar de forma positiva hacia delante.Podemos sentir en varias ocasiones emociones que nos llenan de tristeza, enfado, rencor e incluso sed de venganza.
A pesar de ello, entender estos sentimientos y su para qué, aprendiendo a perdonar, nos permite mejorar nuestra existencia y, con el tiempo, darnos cuenta que hemos tomado la decisión correcta“Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo”.

No rompas tus promesas



Cuando prometemos estamos entregando una parte de nuestro corazón, ya que la confianza tiene origen en el amor por los demás, por nosotros mismos. Cada uno percibimos nuestras experiencias de una forma u otra totalmente diferente, de ahí que las promesas que realizamos puedan tener un valor incalculable para la persona a quién van destinadas. El no cumplirlas, por tanto, puede suponer un gran dolor interior en él o ella.
“Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida, aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio”
“La esencia de la vida espiritual está formada por nuestros sentimientos y nuestras actitudes hacia los demás.”
-Dalai Lama-

Cuanto más gruesa es la armadura, más frágil es el ser que la habita

Niño frágil junto a un tigre

Cuanto más gruesa es la armadura, más frágil es el ser que la habita



Ser una persona frágil supone tener una sensibilidad especial, que vamos protegiendo mediante una coraza, añadiendo capas ante cada decepción y sentimiento frustrado. Hasta la persona más sensible puede volverse fría cuando se siente amenazada por una situación por la que no está dispuesta a pasar.
Hay situaciones que a todos nosotros nos resultan difíciles de afrontar, asumir y encajar como las de abandono, rechazo, desprecio, culpa, etc. En las situaciones donde nos sintamos especialmente vulnerables haremos un repliegue con el fin de protegernos. Esto es algo fundamental para preservar nuestra integridad.
El carácter y temperamento de cada persona influirá en su comportamiento ante este tipo de situaciones que pueden provocar un gran dolor emocional. Por eso hay quienes se exponen a situaciones dolorosas sin protegerse, y con cierta tendencia al masoquismo, hasta quedar fuertemente magullados y heridos.
Otro tipo de personas en cambio se mantienen precavidas: cuando anticipan una situación similar a la de alguna experiencia anterior, son capaces de poner barreras y volverse impermeables, indiferentes a cualquier emoción o sentimiento.
“Sin duda, tu coraza te protege de la persona que quiere destruirte. Pero si no la dejas caer, te aislará también de la única que puede amarte.”
-Richard Bach-

Ser frágil no significa ser débil






Ambos tipos de personas descritas anteriormente estarían en polos diferentes, aunque siendo dependientes de su misma fragilidad. Ni tirarse al vacío es una opción sana, al igual que tampoco lo es atrincherarse para insensibilizarse.
La fragilidad es comúnmente relacionada y confundida con la debilidad: ser frágil me indica la intensidad de mis emociones, mi sensibilidad para experimentar mis sentimientos y la dificultad que tengo para mostrarme tal y como soy por miedo a que me hieran.
Siendo frágil puedo ser fuerte ante las circunstancias, avanzando y conquistando mis temores. Sin embargo, no permito mostrarme sensible, aunque internamente esté sufriendo, pasándolo mal y sintiéndome solo. Quiero aparentar fortaleza colocándome mi armadura, haciéndome creer que no me afecta, cuando la realidad es que me afecta tanto que siento no poder soportarlo.
mujer mirando por la ventana
Somos capaces de comprobar nuestra fortaleza cuando seguimos confiando a pesar de las traiciones, cuando avanzamos a pesar de nuestros miedos y nuestra tristeza, cuando mostramos nuestra vulnerabilidad y sensibilidad a quien lo merece.

Mostrándome tal y como soy



Cuando reprimimos las emociones, cuando levantamos muros ante todo lo que sentimos, permitimos que solo nos puedan ver de forma superficial, e incluso tratamos a las demás personas de igual manera, teniendo así relaciones superfluas sin especial compromiso.
¿Podemos así conocernos tal y como somos? ¿Damos la oportunidad de que nos puedan conocer de verdad? Añadir capas a nuestra armadura tiene estas consecuencias, nos perdemos quienes somos.Vivimos atrapados por el miedo, con el fin de mantenernos cerrados al dolor.
“Si quiero conocerme a mí mismo, todo mi ser, la totalidad de lo que soy y no solamente una o dos capas, entonces es obvio que no debo condenar, debo estar abierto a cada pensamiento, a cada sentimiento, a todos los estados de ánimo, a todas las inhibiciones.”
-Krishnamurti-





Cuando somos especialmente sensibles, desarrollamos nuestra capacidad para evitar estar en nosotros, nos enfrentamos al mundo desarrollando con diversos perfiles, que son diferentes dependiendo de nuestro carácter: los tímidos y vergonzosos, retraídos, bordes, complacientes, cuidadores, los que siempre están para los demás, etc.
De alguna manera, todas estas son nuestras máscaras con las que nos protegemos, adoptando un rol determinado. Y así eludimos, siempre que podemos, hablar de nosotros mismos y entrar en quienes realmente somos.

Aprendiendo a conocerme dando paso a mis emociones



Es seguro que volveré a sentir la traición, me volverán hacer daño y las cicatrices de mis heridas se abrirán de nuevo. Es algo que no puedo evitar, porque forma parte de la vida misma, de mi paso por ella. Si realmente quiero vivirla, aprender a conocerme y a conectar con los demás, he de exponerme a que todo esto pueda suceder aunque me sienta frágil.
Mi insensibilidad, frialdad, mi armadura; la coraza y los muros que levante no son la solución.Esconderme fusionándome con los demás es mi autoengaño, el rol que ejerzo para sentirme seguro. Todo es una falsedad, una triquiñuela que me impide reconocerme.
Mujer con máscara
Anestesiamos nuestra sensibilidad impidiendo que se exprese, porque cuando, en el pasado, hemos tenido la sensación de haber encontrado a la persona con quien poder compartirla, hemos sido traicionados. Al abrirnos, hemos perdido nuestro propio rumbo y amor, para poder ir aceptándonos, construyendo de nuevo un amor aún más real.
Este proceso es el de mayor vulnerabilidad, ya que estamos reconstruyendo nuestra identidad dando un paso al frente, aprendiendo a explorar e ir reconociendo la sensibilidad que hemos ocultado con cerrojos. A la vez que estamos más expuestos hay mayor probabilidad de que nos hieran, porque estos cambios suponen a su vez una trasformación en la relación con otra persona y en los roles establecidos.
Los desengaños por los que pasamos tanto de nosotros mimos como con las demás personas, nos ayudan a ver con más claridad con qué tipo de personas queremos estar. Vamos seleccionando a través de cuestiones más profundas como los valores, la honestidad y la autenticidad.
Al fin y al cabo todo este trayecto tiene sus aprendizajes a cada paso que vamos dando. Dejando así que se manifiesten nuestras emociones, por dolorosas que resulten, facilitamos el encuentro con nosotros mismos, y la conexión profunda con el resto del mundo.

No vivas para trabajar, trabaja para vivir

chica pintando

No vivas para trabajar, trabaja para vivir.



Hay un mito muy extendido según el cual “trabajar más cada día contribuye a forjar un mejor futuro profesional”. Es un mito porque, aunque eventualmente tener extensas jornadas laborales puede contribuir a mejorar los ingresos, con el tiempo a lo que único que ayuda es a que desarrolles fatiga profesional y rindas menos en tus labores.
Trabajar duro es visto por muchos como el camino hacia el éxito. En parte tienen razón, pocas posibilidades existen de triunfar realmente si no es a partir de un esfuerzo continuado. En lo que se equivocan es en el hecho de que el trabajo duro no es necesariamente “sobre-ocupación”. De hecho, está comprobado que el exceso de trabajo conduce a resultados más pobres.
“Una máquina puede hacer el trabajo de 50 hombres corrientes. Pero no existe ninguna máquina que pueda hacer el trabajo de un hombre extraordinario.”
-Elbert Hubbard-




Lo más grave es que muchos descubren estas grandes verdades cuando ya es tarde. Cuando ya han enfermado de estrés o de cualquier otra patología mental. Este descubrimiento también se produce cuando las personas caen en la cuenta de que por su grado de exigencia han perdido momentos que ya no van a recuperar y a los que racionalmente nunca habrían renunciado.
Se enfrentan a un divorcio por el alejamiento emocional de sus parejas, o caen en la cuenta de que sus hijos ya son mayores y jamás compartieron una tarde de juego con ellos. Despiertan un día y al abrir los ojos les invade una profunda pena, un dolor que por otra parte el dinero o el reconocimiento social difícilmente consuela.
corbata en forma de soga representando la presión de trabajar

Los efectos de trabajar en exceso



Casi todo el mundo cree que debe trabajar al máximo cuando es joven, con el fin de asegurarse una jubilación acomodada. Sin embargo, pronto se dan cuenta de que después de ocho horas al día dedicadas a una actividad, la mente comienza a divagar y a dispersarse. Cuesta mucho trabajo concentrarse en lo que se hace y, a veces, tener también un sueño reparador. Con el tiempo, esos síntomas se transforman en un desánimo general. Te sientes triste todo el tiempo, con angustia por tratar de cumplir cabalmente con todas tus obligaciones y con sentimiento de culpa por no lograr que todo sea perfecto.
Es entonces cuando te vuelves irritable. Todo, o casi todo, te desagrada. Entonces justificas tu mal humor diciéndote y diciendo que eres una persona seria, que tus metas están puestas muy alto y que no puedes pasar por la vida sonriendo frente a todo. “Para eso están los perdedores idealistas”, agregas.
persona que evita que la pisen
Sientes que ya habrá tiempo para tu vida personal. La oportunidad está aquí y ahora y no puedes dejarla pasar. Claro que tienes que hacer algunos sacrificios, pero tus objetivos lo valen. Sin darte cuenta, te estás convirtiendo en una pieza dentro de un engranaje de la producción y estás cambiando tu salud y tu felicidad por dinero. Un dinero que piensas aprovechar cuando ya no te quede juventud para hacerlo.

No vivas solo para trabajar



Según un estudio de Bannai y Tamakoshi el exceso de trabajo está en la base de casi todos los problemas de sueño y de las enfermedades coronarias. También se ha descubierto que quienes trabajan de más suelen convertirse en consumidores de alcohol con mayor facilidad, desarrollan diabetes tipo 2 más frecuentemente y tienen mayor riesgo de sufrir Síndrome de Burnout.
Da igual por el lado que lo mires, el exceso de trabajo no trae nada bueno; excepto algún dinero extra a fin de mes que, en todo caso, no alcanza para pagar lo que le estás haciendo a tu salud física y emocional.
relajacacion trabajo

La única salida para alejarnos de ese círculo carcelario es la más obvia: trabajar menos. El límite de ocho horas diarias, cinco días a la semana, está bien, aunque hay trabajos que ameritan una jornada menor. Si el desgaste físico, mental o emocional es muy elevado, vale la pena considerar las 6 horas como el límite indicado.
Claro, sabemos que esto no es fácil y que en el camino del cambio pueden aparecer dos grandes barreras. Una, que muchos jefes no van a querer que trabajes menos. Y dos, que debes persuadirte a ti mismo de que trabajar menos no es signo de debilidad, sino de inteligencia.
Frente a lo primero, puedes sortearlo organizando tu labor de tal modo que cumplas tu jornada dedicando el número de horas indicado a las labores difíciles y dejando las demás para actividades sencillas. En cuanto a lo segundo, depende solamente de ti.

Tres claves para no trabajar en exceso



Para evitar que el trabajo se convierta en una actividad sin fin, que consuma los mejores momentos de tu vida y te arruine la salud, aquí hay tres ideas que puedes aplicar:
mano sujetando taza
  • Es mejor ahorrar más y trabajar menos. La mayoría de las veces, cuanto más ganas, más gastas. Por eso el dinero jamás te alcanza. Si decides, en cambio, fomentar el hábito del ahorro continuado y consistente, puedes sorprenderte de los resultados. Tal vez debes aprender a posponer el gusto por gastar y planificar mejor tu economía.
  • Escucha a tu cuerpo. Ninguna enfermedad se presenta de manera súbita, sino que se va cocinando poco a poco y lanza múltiples avisos antes de aparecer. No seas insensible a lo que te dice el organismo. Reconoce las señales de la fatiga y préstales atención.
  • Reconoce y acepta tus límites. La madurez comienza cuando eres capaz de reconocer los límites de la realidad, empezando por tus propios límites. Tal vez quieres triunfar más que nadie, pero no puedes hacerlo a cambio de tu salud y tu bienestar. De hecho, si te dedicas con agrado a lo que haces, si pones un “hasta aquí” a tu jornada laboral, tienes mayores probabilidades de alcanzar la excelencia en lo que haces. El dinero, aunque se demore un poco más, probablemente vendrá después.

pies andando en un rio